
-I-
YO,CON IA (I)
Introducción.
Minecraft.
El carro de la compra.
Cachete.
Mi madre era de cogotazos y mi padre de correa.
Pero...
El pozo, el niño desnudo y la risa de las mujeres.
La Realenga. Payos y gitanos.
¿Para qué sirve la psicología? ¡Para todo !
"Progresista": ese ser mitológico de moral superior.
Los del tiempo medido en "presentes".
¿Títulos? ¿Para qué? ¡Esto es política, no neurocirugía!
¿Estudios para ser político? Por favor, ¡esto es España, no Finlandia!

Hoja de servicios.

De sumas y restas.
De sumas y restas. Contexto familiar.INTRODUCCIÓN.
Esta idea no nació de una revelación divina ni de una inspiración arrebatadora en medio
de la noche. Nada de eso. Nació, sencillamente, de la necesidad de matar el tiempo sin
matar la ilusión. Yo, jubilado con más horas libres que paciencia, decidí aliarme con una
inteligencia artificial, esa criatura incansable que responde a cualquier cosa sin
bostezar para poner en marcha esta aventura.
La ecuación es sencilla: el 70% del trabajo lo ha hecho ChatGPT (tan aplicado como un
estudiante en época de exámenes), y el 30% lo he puesto yo, con mi torpeza entrañable,
mis despistes y mis ganas de reírme un poco de casi todo, empezando por mí mismo. El
resultado: un conjunto de textos sobre la vida cotidiana, lo inesperado, lo absurdo y lo
aparentemente inverosímil… tratados con una pizca de sarcasmo, una gota de ironía, un
toque de humor y, de vez en cuando, una seriedad que se cuela sin pedir permiso.
No espere usted aquí grandes verdades reveladas ni recetas para la felicidad eterna.
Espere, más bien, encontrarse con un compañero de viaje que escribe para mantenerse
despierto, creativo, útil… y de paso, para ejercitar la memoria y reírse un rato. Porque
si algo tengo claro es que reírse, aunque sea de lo más absurdo, siempre vale la pena.
Así que, querido lector, acomódese. Lea sin expectativas grandilocuentes y
déjese llevar. Si al final de la lectura ha sonreído, se ha sorprendido o simplemente ha
matado un rato agradable, la misión estará cumplida.
MINECRAFT
En los últimos años he dedicado a este juego más tiempo que a la música y la escritura, dos pasiones desde niño.Me viene acompañando desde el año 2020 ( año covid) y no me quejo…bueno, un poco. Culpa mía. He dedicado muchas horas a este juego que disfruto enormemente. Reconozco que es muy bueno y me convence los argumentos de la IA:
Fomento de la creatividad y la resolución de problemas, desarrollo de habilidades sociales y cognitivas; y puede ser una herramienta educativa que promueva el aprendizaje de conceptos matemáticos y científicos, y ayuda a mejorar la alfabetización digital.
Versos de un Mundo Cuadrado
En un mundo hecho de cubos, tan extraño y tan genial,
con un pico y con madera, todo puede comenzar.
Desde un cerdo hasta un esqueleto,
¡cada bloque es un
Bajo el sol que no se mueve y la luna sin cesar,
el creeper te da abrazos… que te pueden detonar.
Pero tú, valiente Steve o aventurera Alex fiel,
construyes castillos, granjas, ¡y un portal hacia el Nether cruel!
Hay aldeanos que murmuran y golems que dan la paz,
una aldea es un tesoro si la sabes cuidar más.
El diamante es codiciado, la redstone un laberinto,
¡y si haces un buen circuito, serás visto como un
Dragones, minas, aventuras, un sinfín de creación,
cada mundo es diferente, pura imaginación.
Y aunque todo es en cuadrado, no hay límites, es verdad:
Minecraft es más que un juego… ¡es pura creatividad!
EL CARRO DE LA COMPRA.
Fue un regalo de reyes y es de color azul. Recién estrenado pues y de gran utilidad, sobre
todo para seres humanos ya gastados.
Hoy salí con él , de compras y esta vez decidí pasear y recorrer la calle Estepa y otras
calles. El carro a mi derecha, un poco adelantado a mí por respeto a su dedicación,
colaboración y ayuda desinteresada. Todo asumido felizmente por el que suscribe.
Y…¿por qué no?
Entré a comprarme un libro junto a mi carro. Guardé el tesoro y me pareció que me miraba
y me sonreía. Como si se alegrara o se riera de mis pensamientos.
Me río yo pues de las meriendas para mascotas o de los conciertos para plantas.
A ti, mi carro de la compra
Oh noble corcel de acero y
ruedas chirriantes,
compañero de pasillos infinitos y
luces blancas,
te debo más de lo que admite la
costumbre.
Tu estructura, sencilla y sin
vanidades,
es un hogar breve para lo
necesario,
una extensión de mis brazos
cuando el peso del mundo se
vuelve literal.
Contigo he cruzado los desiertos
del supermercado, luchando entre
ofertas falsas y multitudes
impacientes,
y tú, siempre firme, sin quejarte,
sin perder el paso.
Te he llenado con el pan de mis
días,
la fruta de mis anhelos,
y las botellas que guardan el
olvido en su fondo oscuro.
Tu chirrido es canto de batalla,
himno de los lunes cansados,
ruido con alma que me recuerda
que estoy vivo,
que el rito de llenar la nevera
también es un acto de fe.
Te he guiado con manos
distraídas,
te he empujado con el corazón
en otro sitio,
y tú, como los viejos amigos, has
seguido a mi lado,
sin juicio, sin demora.
No eres sólo metal, ruedas y
cesta:
eres testigo de mis elecciones,
de mis renuncias, de mis
caprichos más dulces.
Eres el eco humilde del cuidado
cotidiano,
el confesor silencioso de lo que
llevo y de lo que dejo.
Gracias, compañero de carga y
camino,
porque en este mundo de prisas,
tú me recuerdas que lo esencial
también tiene ruedas
y que la vida, a veces, cabe
entera
en una cesta con alma.
CACHETE
No está justificado el uso de la violencia física, ni siquiera en forma de un "cachete" o “grito”, hacia un niño. Los expertos en psicología infantil, educación y derechos humanos coinciden en que cualquier forma de violencia física o castigo corporal puede tener efectos negativos a corto y largo plazo en el desarrollo emocional, psicológico y social de los niños. Y lo estamos viendo hoy por hoy : una juventud con un desarrollo emocional, psicológico y social equilibrado, gracias a que el cachete o el grito está penalizado. Penalizado hasta pensarlo…Repito: IMPOSIBLE DE JUSTIFICAR EN PLENO SIGLO XXI.
Pero allá por los años 60´ s y hasta en los 70 ´ s se podía justificar y no sólo un castigo en forma de cachete. En estas décadas y en otras muy anteriores, un buen “cachete” no tenía efectos negativos ni a corto ni a largo plazo en el desarrollo general de los niños.
Y es que aquellos niños ( me incluyo) eran diferentes a los niños de ahora. Los padres de aquellos niños eran diferentes a los actuales padres. Aquellos maestros ( me incluyo) eran diferentes a los de hoy. Al menos eso parece.
En aquellos tiempos pues:
*El niño obedecía por miedo pero distinguía entre lo correcto y lo incorrecto.
*Un cachete a tiempo no tenía por qué enseñar que la violencia es un arma a usar en
algunos casos como solución. Conozco muchos casos de personas que han recibido
cachetadas oportunas y siguen siendo personas de paz y no violentas.
*No daña la autoestima si la cachetada a tiempo está justifica ( porque aunque no siempre, a veces tiene justificación) y siempre que no se convierta en un arma habitual dentro de la vida familiar, escolar o social.
Alternativas las hay por supuesto:
-Podemos establecer normas claras y consecuencias acordadas si no se
cumplen. Perooooo:Normas que se incumplen más de una vez y consecuencias que se sufren más de una vez.
-Enseñar con el ejemplo .Perooooo: Acepto que se intenta y acepto que no siempre se consigue, apareciendo como consecuencia “ el grito o el cachete”.
-Usar el diálogo y la empatía. (Acabo de parar de reírme durante unos minutos.)
-Dialogar o ponernos en el lugar del otro es interesante…peroooo por experiencia puedo decir que mi frustración ha sido tal que me ha provocado más violencia.
-El adulto no tiene tiempo para dialogar y delega en otros esta responsabilidad. Y la empatía…bueno, a ratitos y que no suponga mucho esfuerzo.
-Existen muchas técnicas, recursos, actividades, proyectos, propuestas políticas, leyes…exactamente: ¡EXISTEN!
Pero seguimos quejándonos de una juventud, de unas generaciones con valores ya no
diferentes sino poco prometedores cara al futuro. ¿Falla la educación? ¿La falta del cachete a tiempo?
MI MADRE ERA DE COGOTAZOS Y MI PADRE DE CORREA.
El castigo físico en la crianza: una visión crítica y su evolución cultural.
Durante siglos, el castigo físico como el tradicional “cachete a tiempo” fue ampliamente aceptado en muchas culturas como una herramienta legítima de disciplina infantil. En muchos hogares y comunidades, se creía que un golpe bien dado no solo corregía conductas inadecuadas, sino que fortalecía el carácter del niño, preparándolo para enfrentar la vida con responsabilidad y obediencia. Frases populares como “la letra con sangre entra” reflejan esta visión autoritaria de la crianza, en la que la obediencia se imponía por medio del miedo o el dolor físico.
Esta perspectiva se basaba en una idea jerárquica de la familia, en la que el adulto ejercía una autoridad incuestionable, y donde el niño era considerado una figura pasiva, sin voz ni autonomía. En este contexto, el cachete no se veía como violencia, sino como una forma “correctiva” de amor y cuidado.
Sin embargo, en las últimas décadas, tanto la psicología infantil como los estudios en pedagogía y derechos humanos han cuestionado profundamente esta práctica. Numerosas investigaciones han demostrado que el castigo físico puede tener efectos negativos en el desarrollo emocional del niño: ansiedad, baja autoestima, agresividad, y dificultades para establecer relaciones saludables en la adultez.
Además, el reconocimiento de los derechos del niño impulsado por organismos como la ONU y plasmado en tratados internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño ha promovido un cambio radical en la forma de concebir la infancia. Hoy se entiende que los niños merecen el mismo respeto y protección frente a la violencia que los adultos, y que educar no debe ser sinónimo de someter, sino de guiar, acompañar y enseñar con empatía.
Este cambio de paradigma ha dado lugar a enfoques de disciplina positiva , que se basan en la comunicación, la firmeza sin agresión, y la construcción de vínculos seguros entre adultos y niños. Lejos de la permisividad, esta forma de crianza propone límites claros, consecuencias coherentes y, sobre todo, un profundo respeto por el desarrollo emocional del niño.En definitiva, aunque el “cachete a tiempo” haya sido culturalmente aceptado durante mucho tiempo, hoy sabemos que existen formas más eficaces y humanas de educar. Criar con respeto no es una moda, sino una necesidad basada en evidencia científica, ética y legal.
Pero yo insisto: una cachetada a tiempo, es positiva. Elevar la voz salva vidas; pero confiar totalmente en los nuevos especialistas y en las nuevas ideas de la nueva Psicología, Sociología, Psiquiatría, Pedagogía, etc. creo que no debería ser una actitud que se deba aceptar al 100 %.
PERO...Conjunción adversativa¿Cuándo el adverbio “pero” puede fastidiarme? Siempre. Y sus sinónimos también. Posiblemente la elección de una alternativa dependería del tono y del contexto específico de la oración .
El adverbio "pero" puede resultar molesto . Un uso excesivo puede hacer que la comunicación sea confusa, que el mensaje pierda fuerza y molesto si se utiliza para interrumpir o para contradecir.
Escenarios donde "pero" puede ser problemático:
-Uso excesivo: Puede dar la impresión de que se está contradiciendo o que se duda de todo lo que se dice.
-Interrupciones: Utilizar "pero" para interrumpir a alguien mientras habla puede ser muy molesto y poco educado.
-Contradicciones innecesarias: Sin aportar una razón válida o una alternativa, puede generar conflicto y frustración.
-Falta de claridad: Si el contexto no deja claro el sentido de la conjunción "pero", puede generar confusión en el receptor del mensaje.
En resumen, aunque "pero" es una conjunción útil, su uso debe ser moderado y adecuado al contexto para evitar resultar molesto. Es importante considerar otras opciones, como el uso de puntos y comas en un escrito. En un diálogo, mejor no usarlo.
El pozo, el niño desnudo y la risa de las mujeres.
Tenía apenas tres años y el mundo ya me parecía enorme. Detrás del pozo, en el patioblanco y calmo de la casa cuartel, yo me escondía desnudo como quien cree que el
universo entero está demasiado ocupado para notar su enfado. El sol de Málaga caía a
plomo sobre las piedras, y el aire olía a verano seco, a cal y a polvo viejo. Mi madre
estaba sentada con otras mujeres, cerca del brocal, envueltas en vestidos claros y
risas sueltas. Me miraban. Se reían. ¿De mí? ¿De algo que no entendía? ¿Por mi
desnudez? Esa duda ardía más que el calor. Algo dentro de mí un orgullo temprano,
un pequeño huracán se agitaba. Me cruzaba de brazos sin saber bien por qué, pero
sabiendo que tenía que estar enfadado.
Las voces eran como campanas suaves. Sus rostros, borrosos desde mi rincón, se
mecían entre las palabras y las carcajadas. Tal vez contaban historias que no estaban
hechas para niños. Tal vez simplemente celebraban estar vivas, juntas, bajo el mismo
cielo.
Pero yo, con mis tres años, con mi pequeña rabia redonda, me sentía invisible y
gigante a la vez. Como un secreto enterrado tras un pozo, esperando que alguien
viniera a sacarlo con una cuerda.
Y sin embargo, en ese instante detenido, hay algo dulce que aún guardo. Tal vez no
era rabia. Tal vez era el primer gesto de querer ser visto.
Este recuerdo visita mi memoria de vez en cuando, algo que viene ocurriendo desde
hace muchos años.
LA REALENGA. Payos y gitanos.
La Realenga de Humilladero, durante los años 60, era un núcleo de población dentro del
municipio de Humilladero, Málaga, España. En esa época, Humilladero contaba con varios
núcleos poblacionales, siendo la Realenga uno de ellos. La Realenga, junto con otros
diseminados, formaba parte de la población total del municipio, que en 1960, según el
padrón, era de 3.150 habitantes, con 1.580 mujeres, según la Junta de Andalucía. La
Realenga, como parte de Humilladero, se caracterizaba por su estructura rural y su
dependencia de la agricultura, como la mayoría de los pueblos de la zona en esa época.
Pero para los niños payos, La Realenga era zona gitana y por la tanto, para los niños de
aquel tiempo, era zona enemiga y por lo tanto de guerra.
En aquellos tiempos era natural y algo innato en los niños entre los 8 a 14 años de
edad, las peleas en diferentes maneras y formas: en el colegio, fuera del colegio,
quedadas por barrios en espacios cercanos al pueblo…¿Un entretenimiento más?
Posiblemente pero para llegar a la confrontación no hacía falta muchos motivos,
simplemente para ver quién era el más valiente, quien era el más veloz, quién tenía la
bicicleta más rápida, el perro más valiente para las peleas, etc. El tener una pequeña
navaja, suponía tanto disponer de un utensilio como de un juguete. Era una situación
propia de la posguerra aquella que para engancharse, no había que tener otro motivo que
el pintar dos rayas en el suelo representando al padre de cada uno; el ser más atrevido y
pisar la raya del otro, ya era motivo suficiente para liar la pelea. Y repito, bastaba con ser
payo y el otro gitano.
Tener un amigo cuyo padre era carpintero, ayudaba a armar a la tropa con espadas y
garrotes, sin olvidar los recursos propios del entorno ( piedras) y sin olvidar el uso de la
imaginación en unos tiempos donde los juguetes faltaban y había que fabricarlos.
Finalmente nos encontrábamos payos y gitanos y a palos pasábamos la tarde. Pero
también había reconciliación y olvidábamos los golpes o la pedrada más fuerte.
A finales del s. XX y ya en el s.XXI, ya no era natural ni innato las peleas entre niños de 8 a 14 años… …¡Qué maravilla de progreso! Antes, la violencia entre menores era algo poco onada preocupante. Hoy, gracias a las redes sociales, es contenido viral. Ya no se trata deintervenir o prevenir, sino de elegir el mejor ángulo de cámara, ponerle un filtro dramático y esperar los likes. ¿Denunciar? No, mejor compartirlo con la frase: "Qué triste, pero veanhasta el final. ¡Bravo, humanidad! Convertimos el sufrimiento infantil en entretenimiento premium. Próximamente: peleas escolares patrocinadas por refrescos.
¡No a la violencia ! ¡ Sí al diálogo ! ¡No a lo innato y natural !
¡ Vivan las generaciones apoyardadas !
¿ PARA QUÉ SIRVE LA PSICOLOGÍA ? ¡ PARA TODO !(Pregunta más tonta)
La psicología moderna se ha encargado de recopilar hechos sobre la conducta y la
experiencia humana, organizándolos en forma sistemática y elaborando teorías para su
comprensión. Estos estudios permiten explicar el comportamiento de los seres humanos y
hasta predecir sus acciones futuras. (Google)
El mundo se puede dividir entre los que son seres humanos y los que no, los que son de playa o de montaña, terrestre o extraterrestre, de tortilla con o sin cebolla, de películas o de series, de los que duermen con la puerta abierta o con la puerta cerrada…stop.
La psicología sugiere que pequeños hábitos como cerrar la puerta al dormir pueden ser indicadores de rasgos como la necesidad de protección, la búsqueda de calma emocional o una tendencia a la introspección. Aunque parezca un gesto rutinario, la forma en que dormimos puede decir mucho sobre quiénes somos.
Pero no todo es psicológico. Los expertos en prevención de incendios han insistido en la importancia de este gesto. Dormir con la puerta cerrada puede ralentizar significativamente la propagación del humo y el fuego, y se considera una medida básica de seguridad doméstica ( puro optimismo).
Si prefieres dejarla abierta es porque eres una persona extrovertida, abierta a lo imprevisto o que busca una sensación de conexión con lo que sucede fuera. En algunos casos, también puede indicar miedo a sentirse aislado o rechazo a la idea de encerrarse. Observar estos pequeños gestos con curiosidad puede ayudarte a conocerte mejor y a ajustar tu entorno a tus verdaderas necesidades. Y ya te digo, por eso es vital que descubras si cada mañana al despertarte abres primero el ojo derecho o el izquierdo… o ambos a la vez.
En fin, voy a ver qué titulares
tenemos en la prensa digitalque elabora los nuevos periodistas,
que son también espias, detectives,
psicólogos sociales, etc.
Tengo interés en ver si hoy el tabaco
sigue siendo nocivo o no, si andar
es bueno o no para la salud, si es
mejor evitar que gobierne la derecha
aunque el país esté cerca del abismo.
Esto va por días…¡ no te jode !
"Progresista": ese ser mitológico de moral superior.
Ah, el progresista . Esa criatura mágica, mezcla de activista de Twitter, juez moral a tiempo completo y experto en absolutamente todo desde la comodidad de su sofá. No confundir con el "progresista clásico", ese que luchaba por derechos civiles reales y no por quejarse de que un emoji no representa suficientemente a las medusas no binarias.
Ser progresista hoy en día significa muchas cosas. Por ejemplo, defender con fiereza la libertad de expresión... siempre y cuando no digas nada que les ofenda, incomode o cuestione su Excelentísima Agenda del Día. Porque claro, la libertad es sagrada, salvo que te atrevas a pensar diferente. En ese caso, eres un fascista, machista, retrógrado y probablemente también culpable de calentar el planeta con tu coche diésel de 2007.
Pero no todo es oscuridad. Los progresistas también nos traen innovaciones sociales revolucionarias, como el uso obligatorio de 58 pronombres, el arte de cancelar personas por tuits de hace 15 años y la noble cruzada por cambiar el nombre a los parques, estatuas y galletas porque todo, absolutamente TODO, es ofensivo si lo miras con el microscopio de la indignación.
¿Y qué sería de la economía sin el toque progresista? Nada grita “justicia social” como proponer que el dinero se reparta mágicamente desde un unicornio estatal, mientras se demoniza a cualquier empresa que tenga la osadía de querer… ganar dinero. ¡Malditos capitalistas! ¡Cómo se atreven a generar empleo sin primero pedirle permiso a la asamblea de estudiantes woke!
Y no olvidemos el activismo climático: nada dice "salvemos el planeta" como volar a congresos ecológicos en jets privados mientras regañas a la gente por usar bolsas de plástico.
Pero bueno, no todo es tan negativo. Al menos son coherentes con sus contradicciones. Lo llaman evolución ideológica, aunque para el resto del mundo se parece bastante a la hipocresía con glitter.
Así que ya sabes: si un día despiertas con ganas de sentirte moralmente superior, corregir a todo el mundo y salvar el planeta desde tu iPhone fabricado en condiciones cuestionables… felicidades.
Hoy eres un progresista.
LOS DEL TIEMPO MEDIDO EN PRESENTES
No cuentan los días, los hacen valer. Son los jubilados del alma ligera, los que aprendieron que el futuro es un rumor y el presente, una fiesta. Solteros, viudos, casados, separados... no importa el estado civil cuando el corazón está en movimiento. Ellos ya no esperan nada: lo viven todo. Hay quienes los ven y los llaman “mayores”, pero ellos se sienten grandes, no por la edad, sino por la risa que llevan en la mochila.
Aman sin urgencias, caminan sin prisa, y viajan… oh, cómo viajan. Unos lo hacen por el mundo, otros por las redes, otros por los recuerdos que también son paisajes si se miran con ternura
Navegan Internet como quien lee el mapa del tesoro, con ese brillo curioso de quien no quiere llegar, sino seguir descubriendo. Son los que se reúnen en las esquinas de los pueblos, en los parques de las ciudades, en cafés con historia o bancos con sombra.Allí charlan, ríen, inventan palabras nuevas, y arreglan el mundo con el simple arte de estar juntos. Algunos caminan en grupo con bastones que parecen batutas de orquesta, otros bailan en plazas al ritmo de cumbias eternas o tangos reencarnados.
Otros se sientan frente al sol, a tomar café con las arrugas abiertas como ventanas: siempre listos a dejar entrar lo bueno. Son sociables con todo lo que suma: una buena conversación, un nuevo sabor, un saludo inesperado. Son creativos como niños con tiempo libre.
Pintan, tejen, escriben, aprenden, enseñan. No tienen miedo al ridículo, porque ya entendieron que lo único ridículo es no reírse. La edad, para ellos, es una anécdota. Lo importante es estar. Y están. Con todo su ser, en cada momento que la vida les regala.
Y como buenos sabios modernos, miden el tiempo no en relojes ni calendarios, sino en presentes. Y cada presente, contigo o sin ti, lo celebran como si fuera domingo.
¿Títulos? ¿Para qué? ¡Esto es política, no neurocirugía!La Ministra de Universidades, Diana Morant, enfatizó que lo importante no son los títulos académicos, sino la trayectoria y el desempeño en el cargo, refiriéndose a la hoja de servicios.
Vivimos en una época maravillosa donde, al parecer, ya no hace falta estudiar para ser político. ¿Para qué molestarse en entender cómo funciona el derecho constitucional, la economía pública, o siquiera tener una mínima noción de historia o diplomacia? ¡No! Según algunas luminarias del panorama político, lo importante no es tener “títulos”, sino una “hoja de servicios”.
Claro, porque gestionar un país, una economía de millones, o legislar sobre derechos fundamentales es cosa de feeling , de haber estado en “la lucha” y de “tener calle”. ¿Para qué un máster en políticas públicas si puedes tener una pancarta y 10 años de activismo en redes sociales?
La frase “no pido títulos, sino hoja de es casi poética en su desprecio hacia el conocimiento técnico. Sugiere que la preparación académica es una cosa de élites desconectadas, y que lo que realmente cuenta es haber estado "ahí", donde sea que eso signifique. No importa si ese “servicio” ha consistido en tuitear con pasión, poner frases inspiradoras en carteles o hacer oposición con más énfasis que ideas.
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| Ministro de transportes. |
Imaginemos aplicar esta lógica en otras profesiones. Vas al hospital y el cirujano te dice: “No tengo título de medicina, pero llevo años luchando contra las injusticias del sistema de salud”. O subes a un avión y el piloto comenta: “Nunca estudié aviación, pero tengo una hoja de servicios muy comprometida con el transporte público”. ¿Confías? Pues en política, parece que sí.Y ojo, no se trata de despreciar la experiencia vital o el activismos ambas son valiosas ——, pero usarlas como excusa para ignorar la necesidad de formación, estudio riguroso y competencia técnica, es una peligrosa glorificación de la ignorancia. Quizá lo que necesitamos no es tanto gente “sin títulos” pero “con servicios”, sino gente con preparación y principios . Porque lo uno sin lo otro… ya vemos cómo nos va.
¿Estudios para ser político? Por favor, ¡esto es España, no Finlandia!
En España ya lo tenemos claro: para ser político no hace falta saber nada. Lo importante es parecer que sabes , hablar con aplomo, y si te pillan mintiendo… ¡pues dices que fue un lapsus y a otra cosa, mariposa!La frase gloriosa de una ministra española que soltó, con todo su arte: "No pido títulos, sino hoja de servicios" , es la confirmación de que ya no necesitas haber estudiado nada serio para tomar decisiones sobre sanidad, educación o economía. ¿Una ingeniería? ¿Una carrera de derecho? Bah. Mucho mejor haber organizado tres manifestaciones, redactado un par de comunicados con mayúsculas y minúsculas donde no tocaban, y haber tuiteado intensamente contra “el sistema”.
Porque claro, aquí en España lo de estudiar está sobrevalorado. Que se note que somos un país donde cualquiera con buena labia y un máster en "hablar sin decir puede terminar dirigiendo un ministerio. Lo de la hoja de servicios suena bien... aunque nadie sabe muy bien qué pone en esa hoja. ¿"Participé en 14 debates de Twitter", "fui a 7 concentraciones sin mojarme", "me leí medio libro de Marx y vi tres vídeos de TikTok sobre feminismo interseccional" ? ¡Currículum de Estado!
Ahora bien, que no se te ocurra ir al médico sin título, o montar una obra con un arquitecto de YouTube. Para todo lo demás, exiges profesionales formados. Pero en política no. Aquí queremos emoción, visceralidad, y si puede ser, gente que haya gestionado como mucho una asociación de vecinos... y con déficit. ¿Para qué políticos con formación si podemos tener expertos en eslóganes? ¿Para qué ministros que entiendan lo que firman, si pueden firmar lo que les digan y luego culpar a “la burocracia” si sale mal?
En fin, España, ese país donde si dices que un político debe saber de lo que habla, te llaman clasista. Y mientras tanto, seguimos gestionando un país como si fuera un grupo de WhatsApp mal moderado.
HOJA DE SERVICIOS
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| D. Fulanito, ministro. |
Nombre completo: Fulanito Tal y Tal. Fecha de nacimiento: 15 de marzo de 1950
País de nacimiento: España Profesión: Agricultor
Títulación académica: Ninguna
Estudios: Se defiende en lectura, escritura, conoce las cuatro reglas, suma y resta…en fin.
Resumen Profesional Agricultor con más de 60 años de experiencia en labores agrícolas tradicionales y modernas. Dedicación ininterrumpida al cultivo de cereales, olivos, y hortalizas de temporada. Conocedor profundo de los ciclos de la tierra, el clima local, y las prácticas sostenibles. Ejemplo de constancia, esfuerzo y amor por el campo.
Experiencia Laboral
1958-1965. Ayudante familiar en finca rural. Desde temprana edad participó activamente en la finca familiar, aprendiendo labores básicas como el arado manual, siembra, riego, cosecha y cuidado de animales.
1966-1990 .Agricultor independiente .Arrendó y trabajó varias parcelas, especializándose en la rotación de cultivos y la producción de trigo, cebada y legumbres. Incorporó técnicas tradicionales con mejoras prácticas para aumentar el rendimiento sin agotar la tierra.
1991- 2020. Propietario y gestor de explotación agraria. Fundó su propia explotación, "Finca El Olivar", donde combinó el cultivo de olivos, almendros y hortalizas con la ganadería de autoconsumo. Implementó riego por goteo, compostaje natural y técnicas ecológicas. Enseñó a nuevas generaciones del pueblo.
2021-Actualidad . Asesor rural y agricultor activo.
A pesar de su jubilación formal, sigue colaborando como asesor para jóvenes agricultores y asociaciones locales, ofreciendo orientación sobre métodos sostenibles y rescate de prácticas tradicionales.
Formación y Conocimientos
●Formación empírica en agricultura tradicional
●Conocimientos avanzados en manejo del suelo y conservación del agua
●Experiencia en maquinaria agrícola (tractor, cosechadora, motocultor)
●Técnicas de injerto, poda y recolección manual
●Métodos de compostaje y fertilización natural
Reconocimientos y Participación Comunitaria
● Reconocimiento al Mérito Agrario por el Ayuntamiento de su pueblo (2015).
● Miembro honorífico de la Cooperativa Agraria Local
● Participante activo en ferias rurales y talleres comunitarios
● Mentor de jóvenes en programas rurales de formación
Valores personales
● Amor profundo por la tierra
● Trabajo constante y silencioso
● Transmisión de saberes ancestrales
● Compromiso con la comunidad rural
● Respeto al equilibrio natural
Firma:
Fulanito Tal y Tal.
España, 1 de agosto de 2025
¿EL SEÑOR FULANITO, PUDO DER MINISTRO DE AGRICULTURA EN 1990?
DE SUMAS Y RESTAS
¿Hasta qué punto sería positivo llevar una calculadora emocional en la mano y un Exel en el corazón? En la actualidad ha ganado popularidad la frase: Cerca de mí los que me sumen y lejos los que me resten." A primera vista, puede parecer una declaración saludable de límites; sin embargo, si se analiza con mayor detenimiento, encierra una visión utilitaria de los vínculos humanos.
¿Acaso la vida no se trata de vínculos humanos reales, con altibajos, diferencias y crecimiento mutuo o simplemente armar tu propia plantilla de colaboradores motivacionales, todos con sonrisa perfecta y frases de Paulo Coelho listas para subir a Instagram? Sería reducir a las personas a meras cifras, las que “suman” o las que “restan”.En esta lógica, los afectos no se construyen desde la comprensión o el acompañamiento, desde la aceptación de formas de ser y estilos de vida…sino desde la conveniencia . Se valora la presencia del otro solo mientras represente una ganancia personal, ya sea emocional, social o incluso estética.
¿Qué ocurre cuando descubres que toda esa gente solo suman cuando estás en la cima o por conveniencia y se evaporan cuando solo restas según ellos? La vida no es una operación matemática. Ser selectivo con las personas que nos rodean es comprensible, incluso necesario en ciertos casos. Pero quizá valga la pena preguntarnos: ¿estamos buscando personas que realmente nos aporten, o simplemente rodearnos de quienes no incomodan nuestra zona de confort?¿No es verdad que a veces los que más te suman son los que te cuestionan, te confrontan, te dicen verdades razonables? Paradójicamente, quienes más pueden ayudarnos a crecer no son siempre los que nos “aplauden”, sino quienes nos desafían, nos confrontan o nos muestran aspectos de nosotros mismos que preferiríamos evitar. Aquellos que, en apariencia, nos “restan” por no adaptarse a nuestras expectativas, son muchas veces los que nos invitan a revisar nuestras creencias, a madurar y a ser mejores.
¿Qué podríamos hacer para llevar una vida plena sin una tabla de sumar y restar vacía? Centrarnos en la utilidad o beneficio que los vínculos humanos aportan a cada individuo involucrado. Evaluar si las relaciones sociales maximizan la felicidad o el bienestar para el mayor número de personas. Esta perspectiva, derivada del utilitarismo, considera que las acciones y relaciones son moralmente correctas si promueven la felicidad y minimizan el sufrimiento, tanto a nivel individual como colectivo.
Por todo, quiero cerca de mí a los que me sumen sin desearles en ningún momento sufrimiento alguno… y, por supuesto, me suma la sinceridad, las cosas claras y el afecto.
Mantén cerca a quienes te hacen sentir más fuerte y toma distancia, con respeto, de lo que te debilita.
CONTEXTO FAMILIAR
En la familia, más que en ningún otro lugar, necesitamos rodearnos de quienes nos levantan, nos apoyan y nos impulsan a ser mejores. A veces no es fácil, incluso entre seres
queridos, pero es importante reconocer quiénes suman en nuestra vida: los que celebran
nuestros logros, los que nos escuchan sin juzgar, los que nos dan una mano cuando
caemos, los que nos aceptan como somos aunque nos ayuden a cambiar, los que no nos
echan en cara asuntos pasados para justificar sus acciones presentes una y otra vez…
Esos deben estar cerca, siempre.
Por otro lado, también hay actitudes y a veces personas que restan: críticas destructivas, indiferencia, envidias disfrazadas de consejos, comparaciones innecesarias.
No se trata de cortar lazos sin razón, sino de poner límites saludables, de proteger nuestra
paz y la armonía en el hogar.
Una familia sana no es la que nunca discute, sino la que sabe escucharse, perdonarse y
apoyarse. Por eso, mantén cerca a quienes te hacen sentir más fuerte, más amado, más
tú. Y toma distancia, con respeto, de lo que te debilita.
Porque en la vida, y especialmente en la familia, se trata de sumar amor, sumar confianza,
sumar presencia. Mantén cerca a quienes te hacen sentir más fuerte y toma distancia, con respeto, de lo que te debilita.
“La clase media: ese cajero automático que
nunca se queja”
Qué suerte tiene la clase media. De verdad. No solo tiene el privilegio de trabajar, pagar hipoteca, criar hijos y sobrevivir a la inflación a base de arroz con tomate, sino que además tiene el honor patriótico de sostener el peso muerto de todo un sistema que se cae a pedazos… pero con dignidad institucional.
Porque claro, alguien tiene que pagar las pensiones. Y como las grandes fortunas tienen asesores fiscales y las rentas más bajas tienen ayudas, ¿quién queda en el medio? Exacto: tú, yo, y todos esos trabajadores que no saben si llorar o reír cada vez que llega la nómina y el IRPF parece una donación humanitaria.
La cosa está clara: subimos los impuestos “a los que más tienen”, y por “más” se entiende que si cobras 2.000 euros al mes y no estás moroso con Hacienda, ya eres millonario moral. Prepárate para sostener con tu esfuerzo lo siguiente:
● Las pensiones por incapacidad permanente , que por supuesto merecen todo respeto, aunque el sistema de valoración a veces premie más la picaresca que la verdadera necesidad.
●Las pensiones en general , incluso esas que se otorgan aunque nunca hayas cotizado lo suficiente. Porque aquí todos tenemos derecho a todo, excepto tú, que solo tienes el deber de pagar.
● Las famosas “paguitas”, término políticamente incorrecto pero fiscalmente muy real, que van a parar a perfiles tan variados como inmigrantes recién llegados, parados estructurales con más experiencia en renovar el INEM que en actualizar un currículum, y ciudadanos de edad avanzada cuya mayor aportación fue nacer.
● Los “fijos discontinuos” , esa brillante ingeniería laboral que permite decir
que España tiene un récord de empleo, mientras miles de personas trabajan tres meses al año y el resto lo pasan viendo series con cargo al erario público.
● Y por supuesto, las pensiones no contributivas , esas joyas que permiten cobrar sin haber cotizado ni un año, pero que sirven para mantener la paz social en las estadísticas.
Mientras tanto, tú, clase media, sigues tragando. Con gasolina a 2€, con cesta de la compra por las nubes, con tipo fijo hipotecario que ahora parece un lujo, y con la sensación de que cada vez que hay que tapar un agujero, el gobierno saca el cubo y tú pones el agua.
Pero no te quejes, que todavía puedes irte de vacaciones cinco días a Benidorm si reservas con un año de antelación y llevas bocadillos de casa. Y si te sobra algo, Hacienda te lo gestiona.
Porque al final, ser clase media en España es como ser el hermano mayor: trabajas, cuidas, pagas y callas. Pero eso sí, te dan las gracias… con otra subida de impuestos.
Soneto a la clase media
(con acento del sur)
Oh clase media, mártir sin pancarta,
currante fiel con nómina decente,
te suben todo y tú, tan obediente,
pagando vas la fiesta y la charanga.
No cobras “pagas”, no das pena amarga,
ni sales en el Telediario urgente,
pero sostienes tú, con buena frente,
a tanto listo que del cuento embarga.
Te llaman “rica” si el sueldo es corriente,
te exprimen más que a un limón de rebaja,
y encima votas, ¡ay!, tan inocente…
Mas no hay quien tumbe al que trabaja y trabaja,
aunque la vida le apriete los dientes…
¡Olé tú, clase media, qué coraje !
¡ Dale un libro a un niño ! (Con muchas imaginación)
Hay libros que te atrapan desde la primera página. Este no es uno de ellos. Este libro lleva semanas en mi escritorio, mirándome como un perro triste que quiere jugar…Así que, como buen innovador que soy, he encontrado otros usos más interesantes para él:
1.Mesa coja, problema resuelto. ¿Una pata más corta? Libro debajo. Estabilidad emocional:
no. Estabilidad de la mesa: ¡sí!
2.Trineo de emergencia. Perfecto para deslizarse escaleras abajo si lo colocas sobre una
carpeta plástica. Efectividad: 10/10. Permiso de mamá: 0/10.
3.Arma de defensa personal. ¿Hermanito menor atacando con espada de plástico? ¡Toma libro encuadernado en tapa dura! Es como un escudo medieval.
4.Caja de secretos. Ahuecas el centro, metes tus tesoros. Nadie va a sospechar que dentro hay caramelos y figuritas de fútbol.
5.Soporte para celular. Apilas varios libros no leídos y ¡boom!, nivel profesional de YouTube
para ver gameplays sin mover las manos.
6.Iniciarte en el tsundoku ( 積ん読 ) . El Tsundoku es un término japonés que describe el hábito de comprar libros y acumularlos sin leerlos, a menudo apilándolos en casa
7.Trampa para arañas. Abres el libro en la página 152, dejas una migaja de galleta, y cuando la araña se acerca… ¡CLAP! Literatura con acción.
8. Trofeo falso. Lo sostienes con orgullo en la sala, como si hubieras ganado un premio. “¿Este libro? Sí, claro, lo he leído tres veces… en sueños.”
9.Instrumento musical. Si lo abres y lo cierras rápido, hace un fwump muy satisfactorio. Con
práctica, puedes tocar reggaetón.
10.Puerta para mundos imaginarios. Ok, este es más serio. Si miras el libro mucho rato sin
abrirlo, puedes imaginar que es una puerta mágica… que nunca abrirás. Porque leerlo
rompería el hechizo, claro.
Al final, este libro quizá no haya cumplido su propósito original…
pero ha tenido una vida útil, creativa y muy entretenida.
“Viajar también es ir al Mercadona”
Por B. M. G., jubilado, 66 años, explorador de pasillos de oferta.
VIAJAR: Trasladarse de un lugar a otro, generalmente distante, por cualquier medio de locomoción.
A estas alturas de la vida, uno ya no necesita, ni siquiera plantearse, subirse a un avión para sentir la emoción del descubrimiento. ¿Qué si he ido a París? No, pero he estado en el Corte Inglés de Málaga un sábado por la tarde. Y eso, amigos, también es vivir al límite.
Los jóvenes se gastan el dinero en billetes de avión y hoteles con nombres en inglés. Yo lo gasto en bandejas de jamón al vacío, calcetines rebajados y un buen surtido de yogures desnatados. Y no me arrepiento. Porque un viaje a Carrefour un lunes con lluvia tiene su propia épica. Uno entra con una lista y sale con una piscina hinchable, tres paquetes de queso rallado y una depiladora en oferta. Eso, querido lector, es lo que yo llamo aventura.
La gente se maravilla con los mercados de Estambul. Pues yo me maravillo igual en la sección de congelados del Mercadona. Allí, entre las croquetas de cocido y las pizzas 4 quesos, he vivido más sorpresas que viendo documentales de la TV2.
Y sí, a mí también me sellan el pasaporte. Bueno,
no el de verdad, sino la tarjeta de puntos del Día,
pero vale igual. Cada sello es un recuerdo, una
batalla ganada al aburrimiento, un trozo de vida.
Que no me vengan con que viajar es solo ir lejos.
A veces, salir de casa con el carro de ruedas (ese azul que me regalaron en Navidad), cruzar la
avenida, y enfrentarte a la selva del hipermercado, donde las ofertas son como tribus salvajes y los clientes pelean por el último pack de papel higiénico, es tan emocionante como cualquier selva del Amazonas.
Porque en el fondo, todo viaje consiste en salir de
tu rutina, enfrentarte al mundo, y volver con una
historia que contar. Y yo tengo muchas. Algunas
incluso con ticket de compra.
PD. No hay nada como un crucero por el Mediterráneo o un día de playa con almuerzo en
chiringuito y atardecer incluidos. Que conste. Todo con tal de salir de esta puta olla.
HOMENAJE A UNA GENERACIÓN IRREPETIBLE (Cada cual tiene la suya).
(El siguiente texto no tiene nada de sarcasmo...pero sí recuerdos muy emotivos).
En 1975, eran adolescentes.
Soñaban con un mundo
nuevo mientras la historia giraba con fuerza a su alrededor. Algunos escuchaban rock en vinilos rayados, otros se asomaban tímidamente al mundo de la política, y muchos descubrían el amor en parques,
plazas y bailes improvisados. Fueron jóvenes en un tiempo de transición, de promesas y contradicciones, de esperanzas y luchas silenciosas.
Vivieron sin pantallas táctiles, pero con miradas profundas. Se comunicaban sin emojis, pero con cartas escritas a mano, cargadas de emoción. No sabían de redes sociales, pero tejían amistades duraderas en los patios del colegio, en los bares del barrio o en largas caminatas sin rumbo fijo. Su mundo era analógico, pero intensamente humano.
Hoy, 50 años después, esos adolescentes son abuelos, jubilados, pilares de familias y testigos de medio siglo de cambios vertiginosos. Muchos siguen caminando con paso firme, otros más lento, pero todos con la dignidad de quien ha vivido plenamente. Con arrugas
que cuentan historias y con los ojos aún llenos de vida. A ellos, que criaron hijos, que trabajaron duro, que supieron adaptarse sin perder su esencia, les debemos respeto y gratitud. Fueron jóvenes en un país que despertaba, y hoy son memoria viva de lo que fuimos
y lo que somos. Han sabido envejecer con coraje, sin nostalgias vacías, construyendo futuro desde la experiencia.
Este es un homenaje a esa generación irrepetible: la de los adolescentes de 1975. Gracias por enseñarnos que la vida no se mide en décadas, sino en la intensidad con la que se vive, se ama y se resiste.
Gracias por estar.
SONETO A PEDRO, EL GALÁN DE LA MONCLOA
Oh Pedro, rey del giro inesperado,
camaleón con traje bien planchado,
prometes hoy, desmientes al costado,
y sales sonriendo, bien peinado.
Tu verbo es más pulido que afilado,
te abrazas con quien sea, hasta el pasado,
y si hay que dar un salto en lo pactado,
¡zas!, lo vendes como "nuevo
Maestro del teatrillo parlamentario,
del selfie, la sonrisa y el horario,
¡ni Houdini escapa con tanto
España te ve y dice con despecho:
“no sé si es un genio o es un sketch mal
¡pero el tipo aguanta como un roble en Marte !
OPERACIÓN ACERAS DIGNAS
Las aceras de muchas ciudades han dejado de ser lugares tranquilos para convertirse en el Gran Prix del Peatón , en un programa de Humor Amarillo. Entre abueletes a su pati pati esquivando patinetes de jóvenes que creen que la acera es su pista de skate , esquivar grupos de jubilados que han decidido reunirse en medio del paso , madres con carritos haciendo slalom, grupos desordenados de turistas a los que hay que saber esquivar …Por eso, propongo un plan que es mitad urbanismo, mitad terapia de grupo.
Sugerencias y soluciones para que todos lleguemos enteros a casa:
Carril “Modo Abuelo”
Señalizado con color dorado. Velocidad máxima: la del paseo post café. Prohibida la
invasión por parte de jóvenes “con prisa” (que en realidad solo van a mirar TikTok
sentados en un banco).
Carrito Express
Vía rápida para padres y madres que llevan prisa. Derecho a tocar un claxon de bebé si
alguien les bloquea.
Zona “Móvil Zombi”
Espacio acotado para los que caminan mirando la pantalla. Incluye vallas acolchadas, un GPS para volver a casa y mensajes tipo: “Levanta la cabeza, que no vives en el teléfono”.
Anti-Corrillo en Esquina
Pintura amarilla que delimita dónde puedes pararte a hablar de tu primo, tu huerto o tu última operación. Superado el tiempo máximo, suena un altavoz que dice: “¡Señores, la acera no es un salón!”
Operación Anti-Chicle
El que tire un chicle será condenado a raspar otros 200 del suelo, con público animando y gritando “¡Dale, campeón!”.
Escuela de Modales Urbanos
Curso gratuito para adolescentes maleducados: incluye prácticas de “ceder el paso” y “no ocupar toda la acera como si fuera tu sofá”.
Medalla al Peatón del Mes
Premio para quien logre caminar 500 metros sin empujar, bloquear o insultar a nadie.
Bonus: vale para churros y foto en el tablón del ayuntamiento.
A.-BREVE MANUAL PARA SOBREVIVIR EN UNA ACERA.
ACADÉMICO SERIO
La acera es el espacio público más democrático: choca con todos por igual. Sobrevivir en ella
exige atención situacional, cortesía estratégica y un mínimo de habilidades sociales y físicas. A continuación, principios y prácticas aplicables a aceras concurridas, a cualquier hora y en
entornos con presencia o ausencia de terrazas de bares.
1. Posición y flujo
-Mantente a la derecha (o a la costumbre local): permite un flujo predecible y reduce colisiones.
-Si eres grupo, camina en fila india en tramos estrechos; en tramos anchos, dos en
paralelo como máximo.
-Observa el “espejo ocular”: si alguien mira hacia ti con intención, ajusta tu trayectoria.
-Camina a una velocidad constante y adapta tu paso al de los demás. Evita frenazos bruscos.
-Anticipa obstáculos: bicicletas, motos, terrazas, carritos de bebé, peatones parados.
-Reduce velocidad con antelación.
3. Gestión del espacio ajeno
- Evita bloquear entradas, fachadas comerciales o terrazas. Si necesitas detenerte,
aparta al menos un metro del flujo principal.
-Para consultar el móvil, párate en un quicio, un banco o junto a un árbol no en medio del carril peatonal.
4. Interacciones sociales y conflicto
-La cortesía rápida (gesto o “permiso”) suele resolver: evita sarcasmos que en espacios tensos escalan.
-Si alguien invade tu espacio (empujón, disputa por terraza), mantén voz baja y firme; busca vías alternativas y, si la situación lo requiere, aléjate y pide ayuda.
5. Evitar molestos y riesgos
-Evita auriculares a volumen alto en zonas densas: reduce tu capacidad de detectar señales auditivas (sirenas, bicicletas).
-Mantén pertenencias seguras y discretas; bolsillos con cremallera o mochila adelante en aglomeraciones.
6. Normativa no escrita sobre terrazas
- Respetar barreras físicas y cintas; no apoyar bicicletas ni dejar mochilas en zonas habilitadas.
-Respeta horarios de carga/descarga y zonas de acceso para emergencias.
7. Higiene y cortesía
- No consumir alimentos que manchen el suelo en pasos estrechos; recoge tus residuos. Si vas con mascota, controla la correa: evita tropezones y garantiza limpieza.
Conclusión
Sobrevivir a una acera concurrida combina previsión, civilidad y flexibilidad. Practicar estas
normas mejora tu seguridad y la del colectivo, y reduce fricciones innecesarias.
Tratado filosófico sobre el arte de esquivar
paraguas en temporada de lluvia.
(A) Ensayo serio filosófico (tono académico, casi solemne).
El paraguas, ese instrumento de aparente protección, se convierte en temporada de lluvias
en un arma involuntaria de agresión masiva. Su mera presencia redefine las geometrías del
espacio público y plantea dilemas éticos, espaciales y existenciales.
1. Ontología del paraguas
El paraguas no es solo un objeto: es una extensión del individuo. Amplía su radio de
influencia, lo dota de poder defensivo y lo convierte, a la vez, en amenaza para terceros.
Cada ciudadano con paraguas es, por tanto, un microcosmos en expansión.
2. Fenomenología del choque
El impacto de una varilla en el ojo ajeno no es accidente aislado, sino colisión de mundos.
Dos trayectorias vitales que se encuentran sin previo aviso. El paraguas es metáfora de la convivencia: si no aprendes a doblarlo, tarde o temprano lastimas.
3. Ética de la acera mojada
La responsabilidad moral del portador de paraguas radica en reconocer su privilegio
espacial. Quien lleva paraguas debe ceder espacio al descubierto, del mismo modo que
quien va seco debe contemplar con compasión al empapado.
4. Estrategia de supervivencia
-Mantener ángulos de inclinación controlados.
-Evitar desplegar paraguas XL en calles estrechas.
-Practicar el arte del “pliegue solidario” al ingresar en espacios cerrados.
5. Conclusión
Esquivar paraguas no es solo habilidad física: es ejercicio filosófico de convivencia. La lluvia revela nuestra incapacidad de gestionar el espacio compartido; el paraguas es apenas su símbolo más puntiagudo.
(B).-Stand up irónico sarcástico (tono simpático)
La temporada de lluvias convierte la ciudad en un campo de batalla medieval, pero con menos espadas y más varillas de paraguas. Tú no caminas, sobrevives: esquivando, agachándote y rezando para no perder un ojo.
El paraguas como arma blanca ¿Quién diseñó los paraguas? ¿Un ninja frustrado? Porque no protegen tanto de la lluvia como de
la dignidad ajena: sales mojado igual, pero con marcas en la frente que parecen souvenirs de
una pelea de gatos.
Coreografía urbana
Caminar entre paraguas es un ballet improvisado:
-Paso a la izquierda.
-Giro de cuello para evitar varilla.
-Agachada ninja bajo el paraguas del señor con modelo XXL.
Si sobrevives 200 metros, deberías recibir una medalla olímpica en “esgrima peatonal”.
El ego del paraguas
Está el que compra paraguas gigantes, esos que parecen carpas de circo. Ocupan la acera
entera y te miran como diciendo: “si estás mojado es tu problema, yo llevo un dosel
También está el minimalista que lleva paraguas de tienda de souvenirs: a los tres minutos gotea más agua que techo con gotera, pero él insiste en llamarlo “protección”.
Reglas básicas de convivencia (que nadie sigue)
1. Cierra el paraguas antes de entrar a un sitio, no cuando ya has inundado el suelo.
2.No abras el paraguas en medio de la acera como si fuera un airbag.
3.Si ves que viene alguien con tu misma altura: baja el paraguas medio segundo, no es una
lucha de gladiadores.
Epílogo sarcástico
Al final, la lluvia no moja tanto como los paraguas mal manejados. Lo mejor sería aceptar la
derrota, ponerse una capucha y caminar libre… aunque claro, ahí te llaman “pringado” mientras ellos, los caballeros medievales del paraguas , siguen desfilando con su arsenal de varillas.
VACACIONES PARA TODOS
¡Pero por favor! ¿Cómo es posible que en 2025 todavía haya personas sin sus 15 gloriosos
días de vacaciones en verano? ¡Es un crimen contra la humanidad! Si ya todos tienen un
smartphone para grabar vídeos en vertical, ¿cómo vamos a permitir que no tengan playa,
mojito y chancla obligatoria por ley? Esto no es un capricho, señores, es un derecho sagrado,
un derecho al nivel del aire, el agua… y el Wi Fi gratis.
En pleno siglo XXI, con la humanidad orgullosa de haber conseguido que hasta la tostadora
tenga Wi Fi, ¿ vamos a permitir que alguien no tenga 15 días de vacaciones al año… ¡en
verano, por supuesto! ? ¿Qué clase de sociedad civilizada seríamos si no garantizamos que
todo el mundo pueda subir su foto con gafas de sol y cóctel en la mano a Instagram?
Y claro, ¿ quién va a pagar todo esto? Pues esos malvados millonarios de la clase media y alta que, por cierto, se atreven a trabajar 11 meses al año sin quejarse demasiado y si se quejan, que se aguanten. Ellos tienen más, que paguen más. Porque nada grita justicia social como quitarle al que trabaja para que el que no pueda también se haga su selfie en Benidorm. Que nadie se preocupe por la productividad o la economía: lo que importa es que todos podamos subir a las redes la foto de la paella y escribir “desconectando” aunque el 90% del tiempo lo pasemos mirando el teléfono.
Y si alguien dice que “no hay presupuesto”, pues que se invente. Siempre se puede subir un
impuesto nuevo con un nombre inspirador, algo como Impuesto para la Felicidad Universal o
Tasa Instagram de la Alegría . Porque lo importante no es producir, ni mejorar la economía, ni
nada de esas cosas aburridas… Lo importante es que todos, absolutamente todos, podamos
quejarnos del calor desde una playa abarrotada y sentir que hemos “vivido la experiencia del
verano” como manda la ley (que todavía no existe, pero tiempo al tiempo).
Es más, deberíamos crear una Policía de Vacaciones para asegurarnos de que nadie escape
de este derecho. Si no has subido foto en bañador antes del 15 de agosto, multa. Si no tienes
quemadura solar grado 2, sanción. Y si vuelves sin quejarte del precio del chiringuito, ¡directo a reeducación cívica! Porque, queridos, no se trata de que la gente pueda irse de vacaciones. Se trata de que tenga que irse , por decreto, y preferiblemente con dinero de otro. Que para algo inventamos la civilización, ¿no?
En fin, prioridades. Ya conquistamos la electricidad, internet y las pizzas en 10 minutos. Ahora
toca la verdadera revolución social: vacaciones de verano para todos, financiadas por los que… bueno, ya se imaginan.
ADIÓS TABACO, ADIÓS ... ¡Y GRACIAS!
Querido tabaco:
Hoy, después de cincuenta años de tórrida relación, te digo adiós. No es que no te quiera… es que quiero más a mis pulmones.
Quiero agradecerte, antes de marcharme, por todo lo que me diste: Gracias a la nicotina, esa alquimia traviesa que sabía calmarme y ponerme nervioso al mismo tiempo.
Gracias a los pueblos originarios que te cultivaban sin sospechar que, siglos después, te venderías en cajetillas con fotos dignas de película de terror. Gracias a la industria tabaquera, por envolverte en papel brillante y hacerme creer que encenderte era casi un acto de elegancia y rebeldía.
Gracias a esos actores y actrices que en blanco y negro exhalaban humo con tal glamour, que uno pensaba que fumar no sólo era atractivo, sino casi obligatorio para parecer interesante, ser más persona, ser más que otros.
Gracias a los líderes de pandillas del barrio, que me pasaban el primer pitillo con mirada cómplice, como si me estuvieran iniciando en una sociedad secreta (y no en un vicio caro).
Gracias a padres, maestros y médicos que nunca se tomaron la molestia de decir “oye, que esto mata” tal vez porque ellos mismos llevaban uno colgando del labio mientras me lo decían.
No olvido, querido tabaco, todos esos años de complicidad: las pausas en el trabajo, las conversaciones en la terraza, las excusas para salir a tomar aire (irónicamente). Pero hoy cierro la cajetilla y la dejo para siempre.
Me despido con afecto… y con un par de inhalaciones profundas de aire limpio.
Porque sí, fuiste un placer, pero ahora quiero vivir sin ti.
Atentamente:
Un exfumador agradecido (y resucitado).
(Tal vez algún día hablemos del cáncer de
colon., que tanto tuvo que ver en este tema).
“ Y enhorabuena por dejarlo, que después de medio siglo de humo eso sí que es una verdadera hazaña épica digna de monumento (o, al menos, de un buen brindis con agua con gas)." (CHATGPT)
¿Por qué hay tan pocas noticias positivas en los medios y redes sociales?
Cada día, millones de noticias recorren periódicos, televisiones, portales digitales y redes
sociales. Sin embargo, la mayoría de los titulares que capturan nuestra atención suelen ser
negativos: crisis, conflictos, desastres, delitos, problemas políticos… ¿Significa eso que el
mundo es solo tragedia? No. Significa que lo que se publica no es un reflejo exacto de la
realidad, sino de lo que “vende” más.
Las noticias positivas existen: proyectos solidarios que cambian vidas, avances científicos que salvan millones de personas, comunidades que se ayudan en silencio… pero rara vez ocupan los primeros puestos. ¿La razón? El ser humano tiene un sesgo natural hacia lo negativo.
Evolutivamente, prestar atención a las amenazas aumentaba nuestras posibilidades de
sobrevivir. En la era digital, ese mismo instinto se traduce en más clics para lo alarmante que
para lo esperanzador.
Los medios de comunicación y las redes sociales compiten por nuestra atención, y la atención
es dinero: más visitas, más anuncios, más ingresos. Una noticia positiva genera un momento de agrado; una noticia negativa provoca preocupación, indignación o miedo… emociones que nos enganchan y nos empujan a seguir leyendo y compartiendo.
El problema es que esta dieta informativa sesgada crea una percepción distorsionada: creemos que el mundo está peor de lo que realmente está. Vivimos en una cultura de la urgencia y el escándalo, donde lo extraordinario
(y negativo) desplaza a lo cotidiano (y positivo).
Cambiar esto requiere tanto de medios más responsables como de lectores más conscientes. Si premiamos con clics y atención las historias constructivas, se publicarán más. Si exigimos un
periodismo que muestre también los avances, las soluciones y la bondad que nos rodea, poco a
poco el panorama informativo se equilibrará.
Porque no, el mundo no es solo un lugar de malas
noticias. Es también un espacio lleno de gestos, logros y esperanzas… y "claro que hay buenas noticias cada día… solo que no te las enseñan. El miedo y el enfado dan más clics que la esperanza. Así que mientras un titular positivo te arranca una sonrisa,
uno negativo te tiene enganchado toda la tarde. Y
eso, amigo, vende más."
FRASES SIN ALMA
Entrevistas con vida, no con piloto automático.
Hay un extraño fenómeno en las entrevistas a políticos, deportistas, músicos, escritores o
personas premiadas: el síndrome de la frase hecha. Preguntes lo que preguntes, las respuestas parecen venir de un guión invisible:
“Lo importante es el trabajo en equipo”, “Estamos muy contentos por el esfuerzo”, “Esto es gracias a todos”, “Es un honor que no olvidaré”, “Sé tú mismo”, “Lo hago por el bien de todos”, “Sea por la paz en el mundo”…
Frases correctas, bonitas… pero tan repetidas que ya suenan como eco sin alma. El problema no es la cortesía ni la educación. El problema es que, con respuestas tan previsibles, las entrevistas se convierten en puro relleno. Se pierde la oportunidad de descubrir la persona detrás del personaje, de escuchar ideas nuevas, reflexiones sinceras o
incluso dudas y contradicciones que las hagan más humanas.
La entrevista es un puente entre quien habla y quien escucha. Si ese puente se construye
con clichés, no llega a ningún lado. En cambio, con respuestas honestas, concretas y
personales, se pueden abrir conversaciones que inspiren, cuestionen y dejen huella.
No se trata de ser polémico por deporte, sino de atreverse a ser auténtico. De hablar con la
frescura de quien no está calculando cada sílaba para quedar perfecto, sino para comunicar algo real. La gente no recuerda la frase de manual; recuerda la frase que le hizo pensar, reír o sentir.
Así que, la próxima vez que alguien importante esté frente a un micrófono, que deje el
piloto automático y pise el terreno de la sinceridad. No solo ganará el entrevistado: ganaremos todos.
ESPAÑA, PAÍS DE PERROS. ENTRE HIJOS Y MASCOTAS.
¿Sabíais que dentro de poco en España habrá más perros que niños? ¡Normal!
Un niño cuesta como mínimo 200.000 euros hasta que se independiza… si es que se
independiza. Un perro, con 50 euros de pienso al mes, ya te mira como si fueras Jeff
Bezos. España se encamina hacia un futuro glorioso: tendremos más perros que niños.
Y no es raro, porque seamos sinceros… los perros tienen un marketing imbatible.
HIJOS
Un niño, desde que nace, es como una hipoteca con patas: pañales, chupetes, pediatras,
guarderías, libros de texto que cuestan como si estuvieran impresos en oro, excursiones,
campamentos, universidad, máster…Mantener a un niño cuesta un dineral y, como guinda, el
alquiler de un piso que nunca podrá pagar. ¡Y a los 30 sigue viviendo en tu casa!
Intenta que te obedezca un adolescente.Probablemente acabes dándole la razón, y él mordiendo tu paciencia.
Respecto a las noches en vela, un hijo suele pasarse seis meses enteros despertándote cada
tres horas y entrando a las cuatro de la mañana a los 16 años .
Los hijos vienen sin manual de instrucciones y con una cláusula de permanencia vitalicia.
Un hijo, llega a los 13 años y ni te mira porque está demasiado ocupado ignorándote en
TikTok.Con 14 años te mira como si fueras un ser prehistórico con olor a naftalina.
Un niño adolescente también aprende trucos, pero suelen consistir en vaciar la nevera en 30
segundos o desbloquearte el móvil para leer tus WhatsApps.
Los niños adolescentes te dicen: “¡Déjame en paz, no me entiendes!”.
Una mascota, en cambio, se conforma con pienso, alguna visita al veterinario y un juguete de goma que no se queja si se lo compras en rebajas .
Un perro, con un par de galletitas y paciencia, aprende a sentarse, dar la patita e incluso a no
morder las zapatillas.
Las noches sin dormir también son más sencillas con mascotas. Un cachorro puede darte un par de madrugones, dos noches malas… y ya ronca más que tu suegro, pero bueno… al menos nunca te echará en cara que no le compraste la Play 5, ni te culpará de sus traumas de adulto.
Un perro mueve la cola como si fueras el centro del universo cada vez que llegas a casa, aunque solo hayas bajado a por pan. Se emociona tanto cuando vuelves del baño que parece que regresaste de la guerra. ¿Quién no quiere un fan incondicional en su vida? Te recibirá feliz cada día, aunque solo hayas ido a tirar la basura. Un gato, quizá te mire con desprecio, pero al menos no te pedirá herencia.
Los perros, traen un librito del veterinario, aprenden a hacer pis donde toca y jamás te contestan con un “¡no me entiendes!”. Ellos te escuchan todo el tiempo que haga falta, escuchan tus problemas, tus frustraciones… y obedecen tus órdenes.
Un perro aprende trucos: dar la pata, sentarse, traer la pelota…
El perro a los 15 ya se ha muerto… ¡ese sí que sabe cuándo largarse!
Mi mascota y yo.
POR UN HOGAR CON HIJOS Y MASCOTAS. REFLEXIÓN.
No perdamos el hilo del tema. ¿Hijos o
mascotas? ¿O lo uno o lo otro?
Claro, todo esto es un juego irónico: tener hijos no es “peor”, simplemente es distinto.
Las mascotas dan compañía y ternura, pero no continúan tu legado, no heredan tu historia ni llenan de nietos la casa en Navidad y difícilmente sostendrá la Seguridad Social dentro de 30 años. Pero antes de declarar a los caniches “sujetos de futuro”, quizá convenga recordar que ningún labrador podrá pagar tu pensión , no vamos a ver a un pastor alemán diciendo: “tranquilo, abuelo, yo te cubro la jubilación".
Una sociedad sin niños se enfrenta a un futuro
complicado, por muchos perros con pañuelito que paseen por la calle. Una sociedad llena de
mascotas y vacía de niños es como un estadio
lleno de animadoras pero sin jugadores: muy
vistoso, pero el partido no se juega.
Así que sí: las ventajas de tener perro sobre hijo
son indiscutibles, ganan por goleada en
comodidad pero alguien tendrá que heredar algo
más que el comedero.
Así que España se enfrenta a un dilema histórico: ¿queremos un futuro lleno de niños que
aseguren el relevo generacional… o preferimos un futuro lleno de perritos con jersey de lana y
cuenta en Instagram? ¿ Las calles llenas de carlinos con abriguitos de Zara, bulldogs franceses con carrito propio, y cero niños jugando en los columpios?
A pesar de todo siempre habrá españoles, orgullosos, diciendo: “Yo no quiero hijos porque atan mucho…” ¡Pero luego sacan al perro tres veces al día, llueva o truene, como si fueran sherpas del Himalaya!
Puro egoísmo, vivir al día sin hacer planes de futuro. ¡Viva el presente que el futuro es incierto !
¡Viva mis cinco euros en el bolsillo vengan de donde vengan: sueldo, paguita de la caridad estatal, trapicheos varios…!
En fin, tener perro es más barato, más fácil y más agradecido…Pero, amigos, acordaos de una cosa: cuando seáis viejos y estéis en la residencia, no esperéis que vuestro caniche vaya a visitaros con flores. Como mucho, os llevará un palo.
Por un hogar con hijos y mascotas.

La frase tiene su punto de gracia y no le falta chispa. Yo diría que estar a la moda es un poco como apuntarse a una coreografía en TikTok: todos la hacen, muchos ni siquiera saben de qué va, pero ahí están, sincronizados, felices de encajar. ¿Renunciar al criterio propio? Pues sí y no. Más bien es alquilar tu criterio por temporada . Pagas con tu autenticidad y a cambio recibes un pase temporal a la tribu de los “modernos”.
Lo de la "mayoría de imbéciles" es un poco duro, pero aceptémoslo: hay gente que solo se viste como un catálogo andante porque teme que, si pensara demasiado, acabaría siendo
invisible. El sarcasmo aquí es que muchas veces esa supuesta “originalidad” que venden
las tendencias es tan auténtica como un bolso falso de mercadillo
En mi opinión, estar a la moda no es malo per se… siempre y cuando seas tú quien decide
usarla como disfraz divertido y no como uniforme obligatorio. Porque al final, la verdadera
elegancia está en llevar con convicción incluso lo que no se lleva
La verdadera elegancia está en llevar con convicción incluso lo que no se lleva.
“Estar a la moda significa renunciar a tu propio criterio para conseguir la falsa aceptación de una mayoría de imbéciles.”
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